El bosque seco es un ecosistema caracterizado por presentar largos periodos de sequía y precipitaciones estacionales, lo que da lugar a una vegetación adaptada a condiciones de escasez de agua y altas temperaturas. En el Perú, este ecosistema se ubica principalmente en la zona norte del país y destaca por albergar una importante diversidad biológica, así como por su relación con las comunidades que dependen de sus recursos y servicios ambientales.
La flora del Bosque Seco del Norte del Perú tiene una gran relevancia ecológica, social y económica, ya que constituye la base de uno de los ecosistemas más valiosos y amenazados del país.
El bosque seco alberga una importante diversidad de fauna, entre ellas el zorro de Sechura, la cortarrama peruana, el venado cola blanca, reptiles, aves migratorias y diversas especies de insectos y mamíferos pequeños. Muchas de estas especies dependen exclusivamente de este hábitat para sobrevivir. Conoce algunas especies más representativas en las siguientes imagenes.
El bosque seco aporta múltiples beneficios a las personas y al ambiente, conocidos como Servicios Ecosistémicos. Estos incluyen recursos naturales, regulación ambiental, valores culturales y procesos ecológicos que sostienen la vida en este ecosistema.
La agricultura a gran escala, la pérdida de hábitat y conectividad son las principales amenazas para especies endémicas y amenazadas, además del tráfico ilegal y comercialización de fauna silvestre.
Sobrepastoreo
Faltan medios y recursos para establecer sistemas de crianza sostenible, por lo que la ganadería extensiva es precaria y dañina para el ecosistema. La introducción de especies exóticas comestibles para el ganado ha generado desertificación.
Cambio climático
Los principales riesgos incluyen sequías e inundaciones durante episodios periódicos del Fenómeno del Niño, que afectan a las comunidades. También incendios forestales, generados por la fragilidad y vulnerabilidad de estos ecosistemas, y las prácticas humanas.
Expansión agrícola
El incremento de áreas de producción agrícola a diversas escalas para establecer grandes proyectos de agricultura comercial como caña de azúcar para etanol, frutales y páprika está causando deforestación.
Uso insostenible del bosque
Incluyen la tala selectiva e ilegal de madera, principalmente para leña y producción de carbón que son utilizados para autoconsumo y/o venta por la población local. Otra práctica insostenible es la quema de áreas cultivadas, que terminan causando incendios forestales.
Manejo agrícola inadecuado
Debido principalmente a la falta de asistencia técnica, capacitación y escasa infraestructura, las prácticas agrícolas son deficientes y hacen uso excesivo de plaguicidas o pesticidas que contaminan el suelo y afectan la fauna local.
Hacia el interior de las provincias de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad existen zonas rurales claves para la conservación de especies y donde el bosque seco tiene una presencia vital.
Un desafío importante es la planificación de ciudades que coexistan con el bosque seco y respeten los corredores biológicos de este ecosistema