Introducción: La gestión de paisajes sostenibles es un enfoque que busca equilibrar usos competitivos de la tierra: la producción agrícola, la conservación de la naturaleza y el bienestar humano en una misma zona.
Sistemas alimentarios regenerativos: Promueve prácticas agrícolas y ganaderas que no degraden el suelo, sino que mejoren su salud, retengan carbono, protejan las cuencas hídricas y no requieran de la tala de bosques.
Conectividad ecológica: Busca mantener «corredores» de vegetación natural entre zonas de cultivo o áreas urbanizadas para que la fauna pueda desplazarse libremente y mantener la diversidad genética.
Beneficios comunitarios: Este enfoque asegura que las comunidades locales tengan medios de vida dignos y seguros a largo plazo, reduciendo la presión económica que a menudo lleva a la sobreexplotación de los recursos naturales.